La preocupación domina a los padres de familia cuando detectan estos animalitos en sus hijos, y suelen tomar medidas extremas que tal vez no son la solución indicada. No sólo se convierte en un problema físico para el niño, sino sicológico, en el ámbito familiar y escolar, por la inasistencia a clases y los complejos que causan las personas del entorno.

¡ENTÉRATE!

Este dispendioso problema, conocido por los especialistas como ‘pediculosis’, si no se trata a tiempo puede derivar en complicaciones mayores, como anemia, dermatitis, reacciones alérgicas y dificultades respiratorias por inhalación de infecciones bacterianas. La pediculosis se presenta de tres maneras diferentes: en la piel del cuero cabelludo (Pediculosis capitis), sobre todo, en niños y niñas en la época escolar; en el área púbica de los adultos (Pediculosis del pubis) por mala higiene personal, de sanitarios o de la ropa, sin causar efecto alguno.

Siempre se ha creído que la solución perfecta es utilizar productos como la mayonesa, el petróleo o el veneno. En realidad, en lugar de eliminar los piojos, estos productos hacen que se reproduzcan aún más, con mayor fortaleza y cantidad. Además, el pelo pierde fuerza, brillo, se reseca y se llena de horquilla.

IMPORTANTE

Es necesario que te informes sobre la pediculosis. Habla con los profesores del colegio y cuéntales qué consecuencias pueden resultar de la pediculosis y cómo prevenirla. “Para obtener un control efectivo, deben realizarse campañas que fomenten el conocimiento integral de esta enfermedad (ciclo de vida, enfermedades asociadas, riesgos por la automedicación) y de sus tratamientos”, explica la especialista Johanna Andrea Cortés.

Todo esto sin contar que pueden perjudicar a tu hijo con convulsiones debidas a intoxicaciones, pues el cuero cabelludo, como es piel, absorbe estas sustancias de modo que llegan a la sangre.

A TOMAR MEDIDAS

· Ten en cuenta los siguientes consejos:

· Si no te atreves a atacar el problema tú misma, busca la ayuda de instituciones que prestan este tipo de servicios. La sesión durará dos horas, aproximadamente, con resultados muy efectivos.

· Sin embargo, no creas que tu hijo no volverá a tener piojos. Revísalo todos los días.

· No utilices productos tóxicos.

· Si te atreves atacar el problema de raíz, no le saques los piojos con las uñas. Más bien, hazlo con un peine metálico inoxidable, que tenga un espacio interdental de 0,2 mm, para arrastrarlas cuando peines a tu pequeño. La peinilla variará de acuerdo con el tipo y largo del cabello, y según la gravedad del problema.

· No confíes en los champús que contienen permetrina, puesto que se diluyen muy rápido y no son efectivos. Incluso, es posible que resulten tóxicos, ya que pueden penetrar por los poros dilatados por el calor.

· La solución no es que le cortes el cabello, sino que lleves a cabo el tratamiento.

· Es recomendable que apliques dimaticona capilar (un gel) en seco en el cabello. Este producto es muy útil para asfixiar las liendres.

· El contagio suele ocurrir en los colegios porque los niños acostumbran a intercambiar gorros, cepillos y bufandas, entre otros elementos.

· Debes cambiar regularmente las fundas y las sábanas de la cama.

· Si tu pequeño usa gafas, revísale continuamente el cordón sujeta gafas, porque en estos accesorios se empiezan a pegar los piojos.

MÁS INFORMACIÓN:

ORGANIZACIÓN COLOMBIANA DE LUCHA CONTRA LA PEDICULOSIS.

WWW.LIBREDEPIOJOS.COM

SEDE PRINCIPAL Y ADMINISTRATIVA: Av. Cra. 15 No. 119 – 59 ofc. 413

PBX: (1) 300 3656 Celular: 3108868052

Whatsapp: 3204816592